DSCF3307m

“…El hecho de estar mi madre ingresada en el centro me ha aportado mucha tranquilidad…”

Centro Residencial SAVIA Xirivella

Julia Zafra – Testimonio FAMILIAR- Mi madre era una persona que, con sus mínimas sabidurías, se ha manejado de manera correcta siempre y además,  teniendo como apoyo a su marido.

Ya había antecedentes de demencia,  vimos como mi padre se deterioraba cada vez más y fue mi madre la que se encargó del cuidado de él y de su madre que acabó en silla de ruedas. Es una persona que siempre se ha sacrificado por los demás, trabajando, incluso, para casar a sus hermanas.

Cuando su marido se puso enfermo ella comienza a mostrar signos de deterioro. El deterioro le llega a afectar de tal forma que me hace varias acusaciones falsas ante las que tuve que solventar y demostrar dicha falsedad. A partir de aquí es cuando se le diagnostica la enfermedad de alzheimer. Lo que ha supuesto que esta enfermedad forme parte de su vida es el ver las cosas de otra manera y valorar el testimonio de las personas mayores de otra forma dándole un mayor significado.

Ante tal situación y siendo hija única, y , por tanto, sola para hacerla frente, y de esta manera poder actuar tratando de ofrecer la mejor atención para mi madre, decido que Julia Zafra, mi madre, ingrese en un centro Savia, está en el centro desde el 3 de Febrero de 2011, primero acudía como usuaria de estancia diurna y posteriormente, dado que su deterioro progresivo aumenta, en marzo de 2013 ingresa como residente. Desde que ingresa en el centro ha recuperado y mantiene el carácter alegre que siempre había tenido hasta que murió su marido.

El hecho de estar mi madre ingresada en el centro me ha aportado mucha tranquilidad y estoy contenta con la atención y los cuidados que se tienen  con mi madre. Sin dejar de lado que, evidentemente, habría sido mi deseo poder estar con mi madre en casa preocupándose ella  por las tareas domésticas (cosa que siempre le ha gustado hacer) pero, dado que las circunstancias me han llevado a no poder cumplir ese deseo lo cierto es que en el centro, ella se encuentra como en su casa y lo considero, como tal, la casa de mi madre.

Consciente de la enfermedad y el estado de mi madre,  trato con total naturalidad la situación y siempre aporto una gran dosis de cariño y alegría con  visitas y salidas del centro para poder mantener la estabilidad que necesita mi madre. Además, colaboro y me involucro en las actividades que se llevan a cabo siempre que puedo, aportando en cada momento todo mi cariño para todas las personas que están aquí, no solamente para mi madre.