“…Conocí a residentes, una chica de mi mismo nombre y de Cuenca (como no!), como yo…”

Centro Residencial SAVIA Castellón

Teresa Del Olmo Langreo, 80 años – Testimonio RESIDENTE –

Todo empezó cuando me puse enferma. En un principio no sabíamos lo que podía ser. A mi siempre me había gustado el aire libre, el sol, la playa, la montaña.

De repente no podía hacerlo. Me cansaba y me dolía la espalda muchísimo, pero no los huesos, el pulmón. Bueno, no me voy a alargar con eso. Al final era Lupus. Se acabó el sol y los paseos largos, imposibles.

Entre mis hijos (tengo 6) y yo empezamos a pensar qué sería mejor: ayuda en casa o una residencia.

Lo de la residencia nos daba un poco de miedo por las leyendas de las residencias, pero al final, calibrando los pros y los contras, nos decidimos por la residencia.

Fue un acierto.

Tengo que decir que cuando yo ingresé, estaba muy mal. Una noche tuve que salir del comedor para que no me vieran llorar de dolor de espalda. No todo fueron rosas y flores al principio.

Llegué aquí y lo primero es que me encontré con gente conocida. Una compañera de colegio, Rosa, una chica alegre y muy movida.

Conocí a residentes, una chica de mi mismo nombre y de Cuenca (como no!), como yo.

Un chico inteligente y amigos de todos los compañeros.

En la residencia se preocupan mucho de nosotros. Tenemos enfermería las veinticuatro horas del día y auxiliares siempre que las o los necesitamos. El trabajo que realiza aquí todo el personal, no tiene precio.

Ya he dicho que yo ingresé muy enferma. La enfermedad sigue, pero yo he mejorado muchísimo, me he quitado unos años de encima, gracias a los cuidados que me dan.

Juegos, concursos, gimnasia suave, manualidades, ejercicios de memoria, lectura de noticias y algunas veces de poesía. Esto es de lo que más me gusta. Adivinanzas, ejercicios matemáticos para activar otra vez la memoria. Ya digo, cuando salgo con mis hijos al centro de Castellón y me encuentro con amigas, todas alaban lo bien que estoy.

La “Residencia”, bueno, en la residencia he encontrado una compañera de habitación que, aunque solamente es tres años menor que yo, para mi es como una hija y nos hemos tomado un gran cariño.

El ambiente normalmente es agradable. Hay personas que ya son conocidas por sus peculiaridades, que conociéndolas, resultan simpáticas.

Conozco a personas que, una vez han ingresado aquí, ya no han querido salir. Yo, una de ellas. La tranquilidad que tengo aquí, no la voy a tener en mi casa, pues yo sigo teniendo mi casa.

También mis hijos se ocupan todos los días y fines de semana de mí.

Bueno, siempre hay peros, por ejemplo la comida. No es que sea poca, al revés, demasiada para mí. La mayor parte de las mujeres, engordan.

Tenemos unas animadoras estupendas. Una directora, una administradora y una jefe de personal, que nos atienden cuando los necesitamos.

Se me olvidaban las excursiones que yo he hecho con los compañeros. A ver caballos en Alquerías del Niño Perdido, a la fábrica de turrones de San Luís en Cabanes, a las Fallas de Burriana, al museo de la calle de En medio, creo que era la antigua Iglesia de San Miguel.

Esta es mi experiencia. No sé si los demás tendrán la misma. No se pueden hacer las cosas a gusto de todo y más en las circunstancias de las personas que hay aquí.

Me dicen que me aíslo un poco, pero eso es porque me gusta leer y hacer labores, sobre todo punto y ahora tengo tiempo para hacerlo.

También me gustan las plantas y aquí tengo un mini jardín en mi balcón.

Dentro de la misma residencia tenemos servicio de peluquería, manicura y podología, así que podemos estar hechas un pincel.

Hay cosas que no son agradables, pero la verdad es que eso te recuerda que no todo tiene que ser un campo de rosas, pero para eso están estas personas que nos ayudan a sobrellevar la vida tal como es y nos lo hacen más llevadero.

El resultado final es que yo estoy muy bien aquí.

 

Cookies y Privacidad

Las cookies de este sitio web se usan para personalizar el contenido, y analizar el tráfico. Además, compartimos información sobre el uso que haga del sitio web con nuestros partners de análisis web, quienes pueden combinarla con otra información que les haya proporcionado o que hayan recopilado a partir del uso que haya hecho de sus servicios. Usted acepta nuestras cookies si continúa utilizando nuestro sitio web.

Cookies técnicas

Cookies de análisis